"LA RELIGIÓN DE LAS TRISTEZAS"
LA RELIGIÓN DE LAS TRISTEZAS
I
El otoño es la estación de las tristezas
y llega acompañado por una tormenta de hojas sobre el suelo.
Es parecido al carácter del hombre
que compone canciones para nadie en un sofá incómo y feo.
Con el otoño, el temporal que trastoca el ánimo,
se acomoda alrededor de las horas
que parecen estar hilvanadas con recortes de pesimismo,
y se filtra por esa parte ociosa y desolada
que acompaña a la vida como un perro faldero y baboso.
No hallo explicación convincente
de cómo el ánimo es capaz
de decaer a pasos agigantados.
desvaneciéndose en una siniestralidad atroz,
y los días, que podrían ser un caudal de enriquecimiento e interés,
caemos aletargados,
atrapados totamente,
como en una red de telas de araña,
y somos las víctimas,
y no encontramos otro remedio.
Es posible que la mayoría de las veces pudiéramos escapar
sin más preocupación que entregar nuestro cuerpo en la lucha,
como guerreros adheridos al honor de la batalla.
Porque es cierto que, "más vale morir cien veces de pie
que vivir cien días arrodillados".
Es una pelea excelsa que transcurre en la superficie de nuestro cerebros.
Casualmente entristecemos, ceñidos al incógnito infinito
que nuestra especie posee en el subconsciente,
y así
deslizando nuestra personalidad entre el miedo y el asombro,
nos paralizamos,
y abatidos
enarbolamos una bandera blanca
sin otro fin que firmar una tregua.
No es oro todo lo que reluce.
Alrededor de nuestras vidas se percibe un hedor de amargura
que no cesa de oprimirnos.
Deberíamos ser más inteligentes,
más racionales,
más psicológicamente aptos
y ganarle la partida a ese otro yo de negatividad que nos corroe.
Es como si fuéramos los fieles de una religión impracticablr,
y lloráramos,
y rezáramos asumiendo que no llegaremos a ninguna parte.
No es el camino.
El carácter debe estar cimentado en las circunstancias de nuestra propia vida,
asumiéndolas sin cobardías ni reproches,
porque la vida es como la poesía: "un perfecto universo de emociones
que no sabemos bien cómo se forma
o en qué condiciones se hace,
pero que salta en mil palabras para decorar las paredes del alma.
II
Si alguna vez han traspasado tus manos y tus pies a golpes,
han colocado dos clavos, uno en cada mano,
y tus chillidos, impresionantes,
han llegado desde el infierno a algún sitio que aliviase tu sufrimiento,
y una vez ya, molido y exhausto, han traspasado también tu costado,
sabrás, que toda la sangre derramada
y que todos los alaridos del mundo son sólo la interrupción de una vida angustiada: la tuya.
Es que no se pueden sobrellevar tantos kilómetros de tu extenso calendario
en una ausencia casi completa de luz,
ni permanecer invariablemente entre las rejas visibles
de esas habitaciones sombrías que has ido fraguando con lentitud,
son insensibles,
incómodas,
carentes de la sonrisa que un ramo de flores silvestres podrían
provocar en tu semblante,
que paseas lleno de ojeras,
maquillado por largas y agonizantes noches de insomnio.
No te basta con saborear la belleza de las cosas calladamente,
ni aprovechar los momentos de la vida
como un soplo de felicidad que no vuelve,
evaporándose con fugacidad entre tus manos,
no,
necesitas malgastar tus energías en un complot de estupideces,
desahogándolas banalmente en el retrete.
Te vacías en la lucha desgarrada que no te lleva a ninguna parte.
Has entrado en el mal camino.
Has tomado la religión de las tristezas
como quién desayuna café con tostadas recién hechas.
Te has equivocado.
(Del libro: "Existe otra voz dentro de mí", págs, 56-59.
José Antonio Lato Nogales)





Rosana dijo
“porque la vida es como la poesía: "un perfecto universo de emociones que no sabemos bien cómo se forma o en qué condiciones se hace, pero que salta en mil palabras para decorar las paredes del alma”
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Como desearía que mi alma estuviera decorada solo de poesías , de poesías como esta , y no hace falta que sea otoño para sentir tristeza, cualquier estación le viene bien a esta Sra. que sin nuestro permiso , suele acompañarnos….
Decir bello escrito … es poco decir para los que tus palabras transmiten …
15 Diciembre 2007 | 01:51 AM